Es interesante ver el lugar que asumen hoy en día las competencias en los diseños curriculares.
También en el sistema educativo Argentino esta nueva perspectiva va ganando un lugar importante en las reformas educativas de los últimos años. Entiendo que las competencias permiten pensar el currículum bajo la modalidad de tres aspectos fundamentales, trabajándolo desde la posibilidad de inculcar a los estudiantes no sólo el saber, sino el saber hacer y el saber ser.
Creo en este sentido la educación española está muy bien orientada y viene dedicando un considerable esfuerzo a llevar adelante esta nueva modalidad de trabajo que se traduce en un nuevo escenario educativo.
Quisiera ahora detenerme en el último diseño de mínimo donde se plantea una competencia básica relacionada a la tecnología: Tratamiento de la información y competencia digital.
Internet se ha vuelto en los últimos tiempos cada vez más presente en nuestras vidas. Hoy podemos acceder a la red tanto desde nuestra el trabajo, casa y hasta desde los teléfonos móviles.Es un hecho que esta revolución tecnológica ya forma parte de nuestro cotidiano y el cambio se ha dado en un breve lapso de tiempo. ¡Para impensado que hace unos quince años pocos sabían lo que era el correo electrónico! ¡Y hoy la gran mayoría tiene uno!El impacto de Internet se empieza a ver en la forma en la que accedemos a la información, trabajamos, estudiamos e investigamos.
Hoy en día muchos docentes -y me incluyo-, al preparar una clase, primero hacemos búsquedas para ver el estado de arte de una determinado temática, consultando fuentes que hasta años atrás hubieron sido prácticamente inaccesibles.Lo mismo sucede en el ámbito de la investigación.
El acceso a las bases de datos con las últimos avances de investigaciones y papers, las revistas científicas electrónicas, las redes de publicaciones digitales, se han vuelto de consulta obligada para quienes encaran trabajos científicos.
Pero sabemos bien que no todo lo que nos encontramos en Internet es confiable necesariamente. Por es se vuelve crucial generar estrategias que nos permitan identificar aquellos contenidos y fuentes veraces de los que no lo son. Si miramos a las nuevas generaciones de nativos digitales, nos damos cuenta que aunque tienen un impresionante manejo tecnológico, no siempre parecen contar con los criterios para seleccionar la información pertinente. Es por eso que la educación en los últimos años también se está orientando a incluir este tema dentro del currículum. Tema que por cierto es clave para poder transformar la información en conocimiento.
Hacia ese lugar se orienta la competencia del "Tratamiento de la información y competencia digital". Y es probablemente una de las deudas más pendientes del sistema educativo argentino. Aunque espero que en el futuro inmediato podamos empezar a saldarla...
miércoles, 7 de abril de 2010
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